El fallo de un tribunal de Londres, que determinó el viernes que Uber deberá considerar a un grupo de personas como “trabajadores”, dándoles el derecho de recibir pago por vacaciones, licencias por enfermedad y salario mínimo, se ha convertido en un tema clave para la legislación de nuestro país, puesto que marca un precedente que pone presión a determinar una regulación que aborde este tipo de plataformas tecnológicas y sus colaboradores.

 

Este tema ha estado en el centro del debate en Chile como en otros países, sin embargo no se han obtenido mayores resultados. En el Congreso hay una serie de iniciativas que abordan distintos temas que han aflorado a raíz de estas nuevas plataformas, como la denominada Ley Uber, que considera aspectos técnicos de las firmas de transportes, impulsada por los ministerios de Hacienda y de Transporte y Telecomunicaciones.

A la par de la Ley Uber, que introdujo el Ejecutivo en 2019, existen dos propuestas que ven el ámbito laboral. Una, que ha avanzado más, es la que ingresaron en mayo de 2020 los senadores Manuel José Ossandón, Carolina Goic, David Sandoval y Juan Pablo Letelier, que otorga garantías básicas a quienes prestan servicios a través de plataformas digitales.

La propuesta fue pulida en la Comisión de Trabajo del Senado y define a las empresas, el tipo de servicios que se entrega y hace diferencia entre trabajadores dependientes e independientes, tocando incluso a las empresas de reparto como Pedidos Ya y Rappi.

Felipe Simonsohn, presidente de la Asociación Chilena de Plataformas Móviles (Achiplam), dijo que es “tremendamente positivo (…) Creemos que este es el camino para la industria; avanzar en proteger esta actividad en beneficio de usuarios prestadores, usuarios finales y plataformas”.

Con plazo para ingresar indicaciones hasta el 5 de marzo, la Comisión de Trabajo deberá debatirlo en particular próximamente.

La otra es la moción parlamentaria impulsada en 2019 por los diputados Giorgio Jackson, Maite Orsini, Gael Yeomans y Raúl Soto, que ya fue despachada a la Sala de la Cámara y está en tabla para ser votada en marzo, pero solo cuenta con el respaldo de la oposición.

Ésta regula el contrato de quienes desarrollan las labores, estableciendo que existe subordinación y dependencia entre la app y el trabajador.

Por su parte, el socio de Contreras y Velozo, Javier Velozo, afirma que si bien el fallo no tiene efectos directos en Chile, «ciertamente la jurisprudencia extranjera es un antecedente que se puede tomar en consideración cuando se discuten los mismos problemas».

Según el socio de Albagli Zaliasnik, Jorge Arredondo, lo más relevante si se quisiera extrapolar a Chile es que al reconocer el fallo la calidad de trabajadores, se otorgan los derechos asociados a cada uno, entre ellos salario mínimo y vacaciones.

A su juicio, la resolución es «un insumo más» para un tema que está lejos de ser cerrado, y dice que «a falta de una respuesta legislativa van a seguir existiendo conocimientos distintos».

La exjefa del departamento de relaciones laborales de la Dirección del Trabajo, Wendoling Silva, recuerda que las realidades laborales y las regulaciones son distintas, pero destaca que «es otro antecedente a la discusión que da mayores argumentos a quienes estimamos que aquí sí existe una relación laboral y no es una relación entre privados», agregando que «el impacto, sobre todo para los conductores, los trabajadores, es importante porque les da luces de que efectivamente hay una relación laboral, que es muy distinto a lo que se les viene diciendo hace mucho tiempo por parte de las empresas».

Con más importancia recibe la resolución la directora de Legal de Deloitte, Nancy Ibaceta, quien estima «fundamental y esencial para definir cuál es el contenido entre un trabajador independiente y un trabajador dependiente», e indica que en su opinión «lo que hacen estas plataformas no es asimilable a un trabajador que pueda ser considerado independiente».

Se espera que los próximos días continúe el debate sobre todo lo que abarcan estas nuevas opciones para la legislación chilena.